Martes, 26 de Febrero del 2008

Rituximab muestra eficacia en el tratamiento de la esclerosis múltiple
...usado para tratar el linfoma no Hodgkin y la artritis reumatoide tuvo un efecto significativo en el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM) ...

Un fármaco generalmente usado para tratar el linfoma no Hodgkin y la artritis reumatoide tuvo un efecto significativo en el tratamiento de la esclerosis múltiple (EM) en un ensayo clínico de 48 semanas en fase II cuyos resultados publica el último número de New England Journal of Medicine (NEJM).

Correofarmaceutico.com - M. R.maria.revuelta@unidadeditorial.es 18/02/2008 

Dado que este fármaco, rituximab, tiene como diana las células B del sistema inmune, en vez de las células T, tradicionalmente consideradas como las causantes de la EM, el hallazgo aporta nuevas evidencias sobre las causas de la enfermedad de origen aún desconocido.

Los autores de la investigación vieron cómo rituximab reducía dramáticamente el número de lesiones inflamatorias que se forman a lo largo de las fibras nerviosas en los cerebros de los pacientes de EM. Además, se redujeron significativamente los síntomas clínicos de la enfermedad, tales como perturbaciones en las funciones neurológicas como la movilidad o la visión.

El investigador principal del estudio, Stephen L. Hauser, de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos), opina en el artículo de NEJM que la magnitud y rapidez de los efectos que ha demostrado el fármaco en este estudio sugieren que las terapias que tienen como diana a las células B podrían suponer una importante estrategia frente a la EM si se prueba su eficacia y seguridad en ensayos a mayor escala y a más largo plazo.

Además, el experto señala que los hallazgos abren "una nueva frontera para la investigación" sobre la EM, una enfermedad autoinmune que ocurre cuando el sistema inmunitario ataca a la mielina que recubre las fibras nerviosas en el sistema nervioso central.

Desde los años 70, relatan los científicos, la investigación se ha centrado en el papel que cumplen las células T en la enfermedad, por lo que todas las estrategias terapéuticas disponibles en la actualidad se dirigen a esa diana. Rituximab, por contra, se dirige a las células B, y más concretamente a una proteína de superficie de esas células llamada CD20. Hauser y su equipo propusieron el estudio de rituximab en el ensayo por la existencia de evidencias científicas de que CD20 está relacionada con vías de señalización implicadas en el daño a la mielina.

El fármaco se dirige a las células B del sistema inmune, mientras las terapias tradicionales tienen como diana las células T.