Viernes, 4 de Abril del 2008

Dicen que el 16% de los argentinos tiene incontinencia urinaria
... enfermedades congénitas de la columna vertebral con afección de la médula espinal, esclerosis múltiple o traumatismos craneoencefálicos. ...

 Los Andes (Argentina) - Mendoza,Argentina - 12/03/2008

Es un trastorno caracterizado por el aumento en la frecuencia y la necesidad de orinar. Puede llevar a la depresión y al aislamiento social. Es más común en las mujeres y en personas de edad avanzada.

 

El 16% de la población local padece de incontinencia urinaria, un trastorno que se caracteriza por el aumento en la frecuencia y en la necesidad de orinar, según estimaciones de urólogos, quienes añadieron que esta afección puede generar depresión, sobre todo en las mujeres.
Con motivo del Día Internacional de la Incontinencia Urinaria, este viernes, los expertos advirtieron acerca de las formas de detección y diagnóstico de este problema que genera incomodidad y que, clínicamente, es conocido como "vejiga hiperactiva".

Según señalaron, un 16% de la población sufre de esta enfermedad que incide directamente sobre la calidad de vida de las personas y se caracteriza por la urgencia y el aumento de la frecuencia de orinar, con o sin pérdida de líquido.

De acuerdo a las fuentes sanitarias consultadas, las personas que padecen de este síndrome tienen una tendencia a la depresión por las situaciones vergonzantes que viven a causa de la afección, que las lleva a tener problemas laborales y sexuales y también genera un aislamiento social.

Gustavo Garrido, médico urólogo del Hospital de Clínicas de Buenos Aires, explicó que el trastorno urinario aumenta con la edad y registra un leve predomino en las mujeres.
"Se estima que existe una gran población de pacientes no diagnosticadas que viven esta afección sin contarla o consultarla por vergüenza, con un alto impacto en su autoestima y en sus relaciones íntimas y sociales", reflexionó.

Esta patología genera severos trastornos por las limitaciones que provoca en la vida social, familiar, afectiva y sexual.

Muchos pacientes abandonan gimnasios, hobbies y pasatiempos o incluso presentan problemas laborales por la frecuencia con la que deben concurrir al baño.

En otros casos, alteran sus planes de viajes ya que deben planificar sus recorridos de acuerdo a la disponibilidad de sanitarios, o utilizan ropa amplia y de colores oscuros para ocultar la pérdida de orina, generando sentimientos de culpa, vergüenza y depresión, que dañan de manera severa la autoestima.

Además, la combinación de incontinencia con depresión se relaciona con diversos efectos negativos, como estrés, ausencias laborales y más consultas médicas.

Según precisó Garrido, "muchas mujeres no acuden a su médico por incontinencia y se refieren a ella como goteo, derrame o falta de control de la vejiga, siendo éste un factor para incrementar las posibilidades de depresión".

La mayoría de las personas que sufren esta enfermedad no tienen una causa desencadenante, pero en muchas oportunidades está relacionada fundamentalmente con el paso del tiempo.
Existe otro grupo de pacientes en los cuales la vejiga se comporta de modo hiperactivo como consecuencia de afecciones neurológicas severas: traumatismos raquimedulares, enfermedades congénitas de la columna vertebral con afección de la médula espinal, esclerosis múltiple o traumatismos craneoencefálicos.

En estos casos, la vejiga es incapaz de almacenar volúmenes normales de orina, provocando entonces su expulsión incontrolada, lo que afecta seriamente la calidad de vida de los pacientes.